
romperme casi los tendones con la cuarta cuerda de un violín.
Tal vez porque tocando a Saint-Saëns equvocamente me siento Jimmy Hendrix y chingo a la pobre criatura con riffs. Pero es que, carajo... no puedo escucharme como un cisne navegando sobre las suaves aguas. Mi naturaleza es el oprobio y el horror, no hacer “cuak, cuak” en corcheas... lo cual no demerita que Le Cygne sea be-e-llísima. Como sea, en el tercer compás noté que mi dedo de britniseñal empezaba a menstruar. Per se, recordé que los dedos no tienen periodo, y de pronto, me encontraba en el pasillo chupándolo obscenamente y limpiando el arco sobre mis jeans. Dolía como castración. Ni siquiera Susan y su complejo de Madre Teresa corrieron a mi auxilio; todos estaban mas angustiados por las partituras antiquísimas sobre mi atril y su probable, sanguíneo desenlace. Okey, yo haría lo mismo... pero un curita hubiese estado padre, ¿no?
2. Me encontré a mi lejana ex novia, afuera del hospital donde esperaba a mi madre. Acompañaba a la suya (nunca mejor dicho), una "Señora que" digna de feisbuc. Fue de esos momentos incómodos que no sabes como mandar a la fregada; te resignas a soportar el interrogatorio forzoso, a comentar lo bonito de su cabello y los atavios flogger/punk/otaku, y a cerrar tu memoria a los recuerdos y sucias sandeces, dirty-talk incluido, porque la dama a su lado te mira con ojos reptiles y acusadores. Para rematarlo, mi madre apareció de pronto. Si no me ahogué de panico, fue porque ya estaba muerto de hueva. Y es que no hay nada mas insoportable que pensar en tu estoica madre guardándose el “puta” para la telenovela de las ocho, y el par de tetas vírgenes y amazónicas que conociste casi en la prepa.
3. Descubrí que tengo un serio problema con la comida chatarra. La mitad de mi gasto se va en papas a la francesa, sandwichs helados, panditas, alegrias, chips, galletas de animalito, cheetos.... Bendito sea mi metabolismo adolescente: cuando llegue a los veintitantos, o lipo o anorexia. Aunque ser gordo tendría sus ventajas: asientos extra en el bus, o vean a Hitchcock... nadie sabra que pedo con Psycho, pero todos recuerdan su barriga.
4. En efecto, hoy no tenía nada que escribir. Pero si no escribo, no recuperare ritmo. Y si no recupero ritmo, no escribiré mi novela. Y si no escribo mi pinche novela... bueno, crash and burn. Cual ladrón de orquídeas.
2. Me encontré a mi lejana ex novia, afuera del hospital donde esperaba a mi madre. Acompañaba a la suya (nunca mejor dicho), una "Señora que" digna de feisbuc. Fue de esos momentos incómodos que no sabes como mandar a la fregada; te resignas a soportar el interrogatorio forzoso, a comentar lo bonito de su cabello y los atavios flogger/punk/otaku, y a cerrar tu memoria a los recuerdos y sucias sandeces, dirty-talk incluido, porque la dama a su lado te mira con ojos reptiles y acusadores. Para rematarlo, mi madre apareció de pronto. Si no me ahogué de panico, fue porque ya estaba muerto de hueva. Y es que no hay nada mas insoportable que pensar en tu estoica madre guardándose el “puta” para la telenovela de las ocho, y el par de tetas vírgenes y amazónicas que conociste casi en la prepa.
3. Descubrí que tengo un serio problema con la comida chatarra. La mitad de mi gasto se va en papas a la francesa, sandwichs helados, panditas, alegrias, chips, galletas de animalito, cheetos.... Bendito sea mi metabolismo adolescente: cuando llegue a los veintitantos, o lipo o anorexia. Aunque ser gordo tendría sus ventajas: asientos extra en el bus, o vean a Hitchcock... nadie sabra que pedo con Psycho, pero todos recuerdan su barriga.
4. En efecto, hoy no tenía nada que escribir. Pero si no escribo, no recuperare ritmo. Y si no recupero ritmo, no escribiré mi novela. Y si no escribo mi pinche novela... bueno, crash and burn. Cual ladrón de orquídeas.
(arriba) el vocalista de Sigur Rós, en solista. Aplausos.
¡Me muero por uno!
2 comentarios:
me gusta sii practica por q yo quiero leer esa novela y bueno si seguro las partituras son mas importantes q un dedo jaja q no sabes q vuelven a crecer? JAJAJAJA
Ese tritono al comienzo esta de pelos, no? "El Diablo en la musica..." ñiaca-ñiaca-ñiaca! Me encanta "Danse Macabre." Este Halloween 2009, me propuse escucharla al punto de la media noche...y lo logre. (que loser, no?)
Publicar un comentario