post #100 (the golden hour!)

Antes de empezar, pongámonos en ambiente:

(y recalco, la mejor serie jamás hecha.)


1)

Es el post 100. Lo normal sería ponerme más emocional, partiendo del hecho que mantener aprendizdesamsa por cien posts sin haber empezado a vomitar ácido de batería es mi mayor logro a la fecha. Hace 100 posts (casi dos años, holy shit) supuse que un momento así llegaría, pero me importó muy poco llegar a creerlo. Tampoco imaginé que, muy ocasionalmente, verter cual transnacional en lagos corrosivos la sobrepoblación de bichos y putadas que zumban en mi cabeza en estos bytes se ha convertido en mi único factor creativo.

Tampoco me importaba mucho si alguien se interesaba irrisoriamente en lo que escribía (cosa que infelizmente no aplica para aspectos más jodidos de mi vida), pero cuando bloguear se convirtió en un elemento imprescindible de mi trabajo (okey, “trabajo” suena mejor que “ocio perro”, ¿no?) el Hugo Chávez en mi interior se enfrentaba a un cuantioso panorgasmo con cada comment que aparecía en la bandeja de entrada.

Eventualmente, y por razones que muchos de mis fanses conocen pero a ninguno le interesa, terminé por dejar que este H. blog se la lubricase sin ayuda. Pero cuando he necesitado gritar con los labios cerrados, por lo menos he tenido un reducto de sinceridad estandarizada donde gotear mi ortografía yonki y mis chistes malos. Siempre he creído que la creación no necesita ser escuchada: lo que hace vivir a la creación es ser dicha. Y me apuesto un huevo a que mis relaticos de cotidianidad cafeinada y ensalzada con tanta fantasía delicuescente como bullshit escatológico no tiene ni supera la calidad de las sesudas reflexiones de pacotilla cualquier mocoso con una webcam en la mano y Youtube en el corazón. O aquellas criaturitas que se hacen fotos en contrapicado con un mohín guarro, con el firme propósito de invadir los rincones del internet como si fuesen la peste negra de nuestra predeterminada época. En realidad, ni siquiera considera lo bastantes trascendentes mis anécdotas como para no haberme cuestionado docenas de veces la profusa imbecilidad de firmarte un diario que no hace sino desollar lo más podrido de tu persona.

Pero, igual y eso, estoy en el post 100. Tonto o no, es una noticia. Tendría que agradecer a todos los seguidores, los redactores de comments, los tipos en Bogotá que descubrieron este espacio googleando la palabra “verga”, a las toneladas de personas cuyas conversaciones y saludable idiotez pasajera me han provisto muchas anécdotas, a James Cameron, a Tom Hanks, la Academia, los Grammys, la concha de su madre... Pero prefiero pasar al champagne y esto:



2)


...a falta de presupuesto para el desfile de enanos transexuales (y amén de una sobredosis de abatimiento vespertino), he armado OTRO compilado de canciones, THE GOLDEN HOUR. Esta vez, son mis rolas favoritas estrenadas en lo que va del 2011. Podrán notar que vuelve a ser casi lo mismo que White Chords, un playlist entre la admiración y la vergüenza ajena, con un exceso de shoegaze y una carencia de popularidad digna de hacerlo llamarse Forever Alone. En realidad, el propósito es haceros conocer algunas bandas con menos de 500 escuchas que merecen un aplauso de pie, o una mamada, o un vermout servido en un cráneo humano; también aparece Faris Badwan, PJ Harvey, Moby, Foo Fighters y gente de esa calaña. Ahora bien, que no están todos los que son ni son todos los que hay: The Golden Hour Vol. II se los debo para fin de año, si no me he convertido en Norman Bates o en amigo de Rebecca “no te burles que tengo una enfermedad” Black.

As well, entre la pornografía de teletubbies y los capítulos de I Love Lucy, descubrí la última canción que compuse con mi proyecto de electrónica/synth/experimental/chacotero/espacial, Thetan, cuyo único logro fue fabricarse un EP de seis canciones en dos días, con una laptop, una Fender y muchas latas de Mountain Drew. En perspectiva, nuestro trabajo era pésimo, excepto por un trió de canciones que me hicieron comprobar empíricamente el lado bonito de la yerba medicinal. Nuestros (jaja, idiotas) planes de armar un LP audiovisual con samples de Jean-Michel Jarrè y Carlos Gardel quedó en nada, y bien hubiese podido seguir por mi cuenta de no ser porque olvidé la contraseña del myspace. Y antes de eso, la última canción digna de llamarse así fue el bonus track de este precioso álbum chacotero que hoy nos ocupa.

El título obedece al single de una banda shoegaze llamada Moonbell, y le hice un artwork con más fotos de Sunrise in the Graveyard, en aquellos ya lejanos tiempos que no eran una banda homosexual (os amo, dudes).

Para bajar el archivo, pìquenle AQUÍ.

Ah, y el tracklist:

01) “Chloe” Ringo Deathstarr
02) “I Don’t Want to See You Like This” The Joy Formidable
03) “Face in the Crowd” Cat’s Eyes
04) “Prometo Hacerte Daño” Nudozurdo
05) “After the Flood” Chapel Club
06) “Mi Vida Bajo el Agua” Christina Rosenvinge
07) “Sevastopol” Moby
08) “We are the Dead” Does it Offend You, Yeah?
09) “Dark Horse” The Great Wilderness
10) “Viljan” Det Vackra Livet
11) “-and I Joke About It” The Black Penguins
12) “Let’s Kill Tonight” Panic! At the Disco
13) “These Days” Foo Fighters
14) “The Words that Maketh Murder” PJ Harvey
15) “New Life” Principe Valiente
16) “Psychoanalyzer” Young Brother
17) “Caroline, Please Kill Me” Coma Cinema
18) “Faster” Within Temptation
19) “La Main d’Electrique” Ocoai
20) “The Golden Hour” Moonbell
21) “The Droid Waltz” Thetan

1 comentarios:

Naiesz dijo...

No sé cuánto tiene que no pasaba por tu blog, como sea, "Siempre he creído que la creación no necesita ser escuchada: lo que hace vivir a la creación es ser dicha." Con esa frase hiciste todo el post, carajo.

Saludos

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